| Perfil de ATClibertadtransexualidadFotosBlogListas | Ayuda |
|
06 enero Otras tres activistas transexuales harán huelga de hambre por el retraso de su ley
Generalitat aplaude sentencia y destaca necesidad desarrollar Ley homofobia
Los jueces condenan a la Generalitat a pagar una operación de cambio de sexo
La transfobia, o la insoportable levedad de la opinión indocumentadaLa transfobia, o la insoportable levedad de la opinión indocumentada
Identidad de GéneroMarzo 30, 2007Por O. Cambasani “Odontología, podología y dietética tampoco tienen cobertura sanitaria pública” (Andreu Segura, El Periódico, 16/03/03). Vaya, ¿pero es que alguno de estos usuarios ha demandado a la Sanidad Pública por no reconocer estas prestaciones? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Han ganado el juicio?
El pueblo español tiene muy arraigado en su inconsciente colectivo el famoso adagio “mejor un mal arreglo que un buen pleito”, como también es Deporte Nacional criticar —sobre todo desde la pasividad— a los que consiguen pequeñas victorias luchando activamente. Quizá se les haya quedado el miedo a que el estado se enfade, “no vaya ser que vayamos a peor”, un temor fraguado en la sangre patria de la dictadura. Quizá no conozcan el verdadero alcance de nuestra Constitución, o el verdadero significado del tan cacareado estado de derecho, o no sean conscientes de la separación de poderes y de la independencia del Poder Judicial. Y seguramente muchos españolitos —de a pie y no tan de a pie— no se den cuenta, o no quieran hacerlo, que los vacíos legales (verbigracia: aquello que el Legislador no ha querido legislar, porque tiempo le ha sobrado) no pueden resolverse más que en los Tribunales de Justicia.
Soy profesora de idiomas y estoy acostumbrada a repetir las cosas: la transexualidad no es una elección personal, ni un simple “disgusto” con el propio cuerpo. Consiste en tener un cerebro (biológicamente constituido) con un sexo y el resto del cuerpo con otro. El único tratamiento posible es modificar el cuerpo hasta donde la medicina sea capaz de hacerlo, porque la cirugía cerebral o la psiquiatría no pueden tratar esta discordancia. Si esto no se lo ha contado ningún médico en estos términos, pregúntelo a alguno que sea experto en la cuestión y esté al día. Los endocrinólogos, psiquiatras y psicólogos que me han examinado a mí pertenecen a la Sanidad Pública y todos dicen que soy mujer. Lo decían antes de empezar mi tratamiento y lo siguen diciendo ahora, 3 años después de incorporarme a la sociedad como mujer. ¿Mienten? ¿Me dan la razón como a una loca para que no me suicide? Señores, si creen que la respuesta es afirmativa, me pregunto: ¿tan mala opinión tienen de los médicos? ¿No será que el juicio sumarísimo al que nos está sometiendo la opinión pública —y mediática, de paso— se basa en preceptos morales y no en la realidad científica y el derecho? Las autoridades han sido muy hábiles al presentar públicamente el problema de la transexualidad en términos económicos, una enorme falacia que, gracias a la ignorancia y los prejuicios existentes, ha tenido mucho éxito y calado en la ciudadanía. Minimizar la magnitud del problema de la transexualidad, en relación con su coste presuntamente astronómico (la manipulación de las cifras ha sido pasmosa), ha sido una estrategia muy eficaz, frente a un colectivo minoritario y por tanto inerme ante tal despropósito. Se monta todo un escándalo por una operación de cirugía (presentada como “estética”, faltando a la realidad) en función de su coste en clínicas privadas, sin mencionar lo que costaría el mismo servicio prestado en un hospital público —lógicamente mucho menor—, y ¡listo! La transexualidad a la basura, toda ella de golpe. Ni se habla del tratamiento hormonal y su seguimiento (de coste casi nulo), ni de la regulación y homologación del protocolo médico para evitar abusos y carnicerías en la medicina privada. Nada. Todo a la basura, en bloque, porque la operación de reasignación sexual (no de cambio de sexo, ojo) es demasiado cara en la medicina privada. (Risas entre el respetable) No hay lógica posible, porque la verdadera objeción contra las personas transexuales es de tipo moral, pero eso no lo pueden confesar, políticamente hablando. El argumento económico es pura fachada, y la ignorancia de la transexualidad como necesidad sanitaria es algo deliberado y cruel. Pero los colectivos seguiremos informando para romper esa ignorancia, luchando para dejar de ser ciudadanos y ciudadanas de segunda, y demostrando día a día que no merecemos el desprecio que se nos depara. La verdad siempre triunfa, sólo es cuestión de tiempo. Olga Cambasani
ATC LibertadBarcelona
ATC Libertad se pronuncia a cerca de las Elecciones al Parlament de CatalunyaBarcelona, 6 de Noviembre del 2003 ATC libertad denuncia que el tratamineto de la transexualidad en telecinco.ATC libertad denuncia que el tratamineto de la transexualidad en telecinco.
Es de la extrema derecha que está latente en nuestra sociedad. Sus argumentosgeneralizany son demagógicos. Se ampara en la subjetividad y la emoción y se hunden ante el primer analisis racional. Niegan la transfobia pero .... busca culpabilizar a la victima y convertir un problema social y economico estructural en un problema de identidad. Creemos que los medios son básicos para difundir el mutuoconocimiento y la comprensión a sumasiva audiència con grados diversos de educación y nivel social. los periodista deben tener una actitud favorable a la compresión entre grupos y poblaciones y evitar imágenes estereotipadas. el papel de los medios se presenta diverso:convertirlos en fuente de la informaciónevitando una actitud siemprepasiva, han de aparecer en las encuestas que los medios hacen en la calle,han de ser publico de programas de televisión, han de dar suopinión en todos los temas, no solo en las que se habla de sexualidad;hablar de la vida cotidiana y no siempre del elementoexótico de los diferentes. En resumen, han de estar. Conclusiones la sociedad en general y en particular, los medios de comunicación no puedenhaceroídossordos a la sociedad en la diversidad social que va a enriquecer las ideas de las personasante el nuevomilenio Se clausura el Festival de Cine Gay-Lésbico de Barcelona 2003Barcelona, 20 de Octubre del 2003 El Festival Internacional de Cine Gay-Lésbico de Barcelona 2003 se clausuró el pasado sábado haciendo público la decisión del jurado, otorgando por mayoría el Premio Diversidad a la película de Sri Lanka, TANI TATUWEN PIYABANNA (2002) (Volando con una sola ala) de Asoka Handagama. La veintena de producciones del Festival optaban a los premios del público al mejor largo y cortometraje, sin dotación económica, y al Premio Diversidad, patrocinado por el Ayuntamiento de Terrassa, dotado con 2.000 euros, otorgado por un jurado compuesto por Albert Barberà, presidente de la Coordinadora Gai-Lesbiana, Joana Barrafont, presidenta de BarceDona, Sebastià Martín, de la asociación Inclou, Joana Ramos, de ATC-Libertad, y Gemma Sánchez, fundadora de la asociación ACORD. El jurado destacó que en un país donde no existen libertades, el director ha tenido el coraje de tratar con profundidad cuestiones como la identidad de genero y la orientación sexual. La película deja claro que ser un hombre no depende de los genitales sino del papel social y cultural que se le otorga a cada genero. Al final de la película, su director quiere darnos un mensaje esperanzador: la niña se pinta un bigote cogiendo el relevo de la protagonista. De forma adicional, el jurado valoró muy positivamente el corto APENBARINGEN (La revelación de Jan Otto Wiig -Noruega 2001- porque refleja la necesitad de referentes en la educación en la diversidad. El premio del público fue para el largometraje Under one roof, de Todd Wilson y el mejor corto para Paradisco, de Stéphane Ly-Cuong LEY ANTONELLIjueves, marzo 8LEY ANTONELLI
Todo empezó hace muchos años, con aquella manifestación de los setentas, ¡de los setentas!, y con las valientes travestis y los homosexuales (ni siquiera con los nombres modernos), con una combinación explosiva de desesperación y de alegría, la primera alegría, el primer orgullo -¿fue así, Marieta? ¿Estuvisteis vosotras?-, y salieron a la calle, y desfilaron, se divirtieron y desafiaron, anunciaron el futuro.
Luego, en los ochentas, también se juntaron las trans igual de valientes de Madrid en Transexualia, y convirtieron la calle en la base de su lucha por la dignidad y por un futuro en el que había que conquistar cosas que ni siquiera se podían imaginar. Siempre uso la palabra valientes al hablar de aquellas travestis y aquellas trans porque me estaban abriendo la puerta con su audacia mientras yo permanecía paralizada de miedo en mi jaula de oro, pero extinguiéndome de pena. En este artículo voy a hablar de lo que he visto y de lo que sé. Naturalmente, eso nos pasa a todo el mundo, cada cual habla de lo que se ve desde su balcón y no puede hablar de lo que no se ve. Por tanto, si alguien sabe que hizo algo y que yo no lo menciono, que me disculpe por no saberlo. Pasaron unos cuantos años, el profesor de Derecho Javier López-Galiacho había preparado su tesis doctoral sobre la transexualidad, y el senador Arévalo, del PSOE, la recogió para presentar el primer proyecto de Ley, la que algunas personas llamamos Ley Galiacho, por su inspirador. Aquel intento fracasó. Siguieron pasando años -¡despilfarrábamos los años, éramos ricas en años, para qué ¡preocuparnos si veníamos de una millonada en años de penas!- y el Partido Popular, cuando le tocó, jugó desvergonzadamente con nosotras (y vosotros) Y de pronto, Zapatero (que no es santo de mi devoción), puso nuestra Ley en su programa electoral, junto con la del matrimonio homosexual. Nos llenamos de esperanza una vez más. ¿Ya, cuántas llevábamos? Y empezaron a pasar los años, de nuevo, otra vez, menos, pero pasaban. Habíamos aceptado que tuviera prioridad la Ley del matrimonio homosexual. Bueno, son más. Pero la nuestra venía a continuación. Y no venía. Y el tiempo pasaba otra vez. Hasta que Carla Antonelli se puso en pie. Había estudiado cuidadosamente las fechas, veía que si lo dejábamos pasar, la Legislatura podía agotarse, y que todo pasara una vez más, y vuelta a empezar, o a ver que ya no se empezaba otra vez. Yo, no sé si las demás, estaba dormida, aletargada en el escepticismo que habíamos ido aprendiendo tantas veces, hasta que Carla me despertó. Era verdad. El tiempo se agotaba. Era mayo, llegaba el verano, y si la ley no se anunciaba antes del verano, era posible que no se anunciase en octubre, o en noviembre, o en diciembre, y que si no se empezaba su trámite enseguida, sería posible que se disolvieran las Cortes y que la Ley, incluso empezada a tramitar, caducase. ¡Cuántos tecnicismos deprimentes habíamos aprendido en los años anteriores sobre el trámite de las leyes! Carla había estudiado también fríamente las fechas. Iba a declararse en huelga de hambre, pero no ya, sino al cabo de quince días, para dar tiempo a que se fraguase una respuesta positiva. Pero había puesto en marcha el reloj, y el reloj andaba ya, como en las películas de bombas. Pero sobre todo, lo que Carla había pensado antes de ponerse en pie, era a quién debía concederle la máxima prioridad, si a su partido o a su colectivo. Para entender este dilema, a mí, con mis creencias, no se me ocurre más que una comparación: elegir entre Dios y mi colectivo. Y es como si yo hubiese elegido a mi colectivo, enfrentándome a la condenación eterna. Sólo que, si yo hubiera hecho eso, por eso mismo me habría hecho digna de Dios. Entonces, para Carla, que ha sido siempre socialista sin carné, que se ha metido desde siempre en el partido, que ha sido su apoyo y la fuerza moral de su vida, se le presentó este orden nuevo de prioridades: primero, mi colectivo; y segundo, mi partido. Se jugó su futuro. Yo, que siempre he sido muy idealista y pocas veces he visto que lo que quisiera fuese realidad, vi en Carla la fuerza de una convicción. Ella no podía soportar no poder mirar a la cara a una compañera. No tenía nada que ganar, que no fuera moral, y sí mucho que perder. Pero tenía que hacerlo. Es la primera vez que veo a una amiga mía arriesgar así todo su futuro. Sólo eso la hacía digna de un partido de personas honradas. Unas cuantas amigas nos juntamos a su alrededor, dándole fuerza y representatividad a su acción. Casualmente, éramos del Norte, de Este y del Sur de España: estuvimos Andrea Muñiz, de Transexualidad Euskadi, Gina Serra, de ATC Libertad de Cataluña y yo de Identidad de Género de Andalucía. Y Carla, en Madrid. Geográficamente, de manera casual –pero no hay nada casual- éramos muy representativas. Nos pusimos en marcha, comunicados dieron la noticia de que nos sumábamos a la huelga, el reloj seguía andando pero, en este caso, tal era nuestra febril actividad, que los días que faltaban se hacían largos, y en cada uno de ellos pasaban muchas cosas. La primera, que el sacerdote José Mantero y el político republicano Jaume d'Urgell, ambos gays, se sumaron al anuncio de la huelga, arropándonos. Nos preparábamos, no sin miedo. Había la duda de si el PSOE habría calculado posibles costos electorales de nuestra Ley y preferiría ser prudente y no sacarla, costase lo que costase. Nadie estábamos en los círculos de decisión del partido. Podía ser que la huelga se prolongase, dos o tres días los aguanta cualquiera, pero después… Y si se prolonga, puede producir daños en los cuerpos, aunque cese. Y no podíamos ceder. Era la cuestión de nuestra dignidad como personas. Metidas en ella, las transexuales que nos metiéramos, teníamos que estar a la altura de la dignidad que queríamos que todos vieran. Teníamos que ser respetadas y para eso era preciso demostrar que llegaríamos a las últimas consecuencias, si fuera necesario. La razón podía decirnos otra cosa, pero el miedo es libre. Ya por entonces, Ángel de la Granja, el marido de Andrea, que estuvo constantemente animándola, tuvo que levantarla una noche, cuando se le había caído la cabeza en el plato, de agotamiento. Ella ni se enteró. Joana López, que no podía ir a la huelga por razones laborales, arropaba sin embargo a su pareja Gina Serra con una voluntad de expresar su solidaridad con media huelga simbólica. Yo llamé a mi amigo Jorge Puchol, que estaba en Valencia, y como sé que puedo contar con él, le pedí que viniese a Granada si era necesario para ser la persona que estuviese a mi lado mientras durase la huelga, resolviendo las cuestiones prácticas y aceptó, lo que me sonó como si me dijera (no fue preciso, no me lo dijo): "Soy tu amigo". Tatiana Sánchez Mansilla nos alivió mucha angustia al encontrar en Internet el manual de consejos de la Cruz Roja para casos de huelga de hambre. Pero ninguna de nosotras se jugaba nada aparte del sufrimiento de la huelga, que esperábamos que fuera pasajero. Carla Antonelli se jugaba además, desde el momento en que la anunció, su futuro en muchos sentidos. Mejor dicho, parecía tenerlo ya perdido. Era la única persona de las envueltas en el anuncio de huelga que podía tener sólidas razones para pensar que podía perder mucho. Pero seguía. El tiempo seguía pasando. Ya faltaba una semana. Los mensajes volaban entre las asociaciones, las facturas telefónicas se desorbitaban, pero lo que Carla había hecho al ponerse en pie, se extendía, y ahora éramos casi todas las asociaciones de España las que nos habíamos puesto en pie. Era una especie de Stonewall 2. Éramos las y los transexuales quienes cogíamos nuestro futuro con nuestras manos, quienes ya no pedíamos, como habíamos hecho hasta entonces, sino exigíamos. Nos convertíamos en sujeto político, en sujeto de nuestra historia, no en objeto. La historia iba a ser nuestra, como así ha sido, y la ley iba a ser nuestra, no una ley sobre nuestras espaldas, sino una ley conseguida por nuestro empeño. No hablo en teoría. Aquella unión maravillosa se materializó en la reunión previa a la de Ferraz, en la sede de Transexualia. No era preciso discutir, se sentía la unanimidad. Existía por primera vez un movimiento transexual, con unidad de fines. Alguien fue a comprar comida y comimos esperanzadamente, mientras hablábamos, sin parar pero sin discutir. Juana Ramos, a mi lado, que como otras muchas se rendía a la evidencia, me dijo en voz baja: "Estoy emocionada". Era para estarlo. La cordialidad y la unidad de criterio lo impregnaban todo. Lizette habló entristecidamente por sus compañeras inmigrantes (que pueden seguir tristes, después de todo) Nos levantamos y nos fuimos a Ferraz. Jaume d'Urgell esperaba abajo. Aquella fue la reunión en la que Pedro Zerolo hizo unas promesas concretas. El reloj se paró. Faltaban cinco días, como lo comuniqué a Stephen Whittle y Christine Burns, de Press For Change, a Lynn Conway, de Estados Unidos, a mi amiga Marlène Meges, de Francia, y a toda la red transexual mundial con la que se relacionan, a quienes había enviado partes día por día. Quedaban todavía trans escépticas, con nuestro justificado escepticismo de siglos, pero en el Congreso de los Diputados, con toda la solemnidad del caso, se anunció la entrada de la Ley para el siguiente mes de junio. El Partido Socialista había cumplido su promesa. Luego vino la época del seguimiento. En la medida en que ya todas las organizaciones trans estábamos implicadas, muy activamente, la función de Carla siguió siendo muy notable, pero ahora el protagonismo lo era de las diversas asociaciones y de los grupos en que nos constituimos, como el Comité Ley, primero, y luego la Plataforma, que era y es libre y asamblearia en la red y la FELGT, más política y formalizada. Vinieron reuniones, propuestas, contactos con Grupos Parlamentarios, el mes de junio… Carla tuvo que organizar, deprisa y corriendo, como resumen público de todo lo que había sucedido, la Primera Fiesta del Orgullo Trans, y lo hizo en Chicote, que ya va tomando solera nuestra, para abrir un Orgullo, en el que al día siguiente me vi en la calle, en la Gran Vía, verdaderamente orgullosa entre mis compañeras –y mi amigo Jorge, que se vino conmigo a festejar aquel happy end- y del que recuerdo ahora a Jorge Martín, voceando detrás de nuestra pancarta consignas de orgullo con un megáfono, y a Jaume d'Urgell, flameando una enorme bandera republicana cuyos colores eran su única ropa. Luego volvió a correr el tiempo, pero ahora a nuestro favor. El verano, luego octubre, noviembre, la aprobación de la Ley por el Congreso de los Diputados, diciembre, las vacaciones parlamentarias de enero, febrero, el 1 de Marzo. Ahora voy a hacer una precisión. Todo lo que digo a continuación, lo digo por mí, que sé lo que digo. No hablo por boca de Carla, sino por la mía. No me lo ha pedido, no me lo ha sugerido, ni siquiera lo he hablado con ella y hasta a lo mejor, a fin de cuentas, la perjudico. Pero mi criterio cuando las cosas llegan a determinado punto, es que "de perdidos, al río". Todas y todos tenemos algo más, gracias a tener la Ley, pero hay alguien que tiene algo menos, y es Carla. Por el momento, sigue pagando porque tuvo que hacer algo que toda persona, sea de un partido o no, tiene que hacer por lo menos una vez en su vida: actuar en conciencia. Cualquier partido, cualquier formación social, tiene que ser capaz, a su vez, de respetar que éste sea el primero de los derechos humanos. Ése es el tema, desde hace veinticinco siglos, de la tragedia "Antígona". He leído en algún importante lugar que a Carla se la define como "activista transexual del PSOE", y no como "Coordinadora del Área Transexual del PSOE". Si el PSOE estuviera de acuerdo con esa definición, eso me ofendería a mí. A mí. Porque querría decir que el PSOE habría menospreciado a las y los transexuales que nos sabemos representados políticamente por Carla Antonelli. El PSOE tiene ahora la oportunidad de demostrar que es un partido democrático, que expresa y respeta la opinión de la calle, o un partido aparático y autoritario. La oportunidad nace de que haga una autocrítica interna, y reconozca que, si Carla Antonelli, integrada en el PSOE, militante por el PSOE, no se hubiera puesto en pie, el partido se hubiera dormido, no habría habido Ley, y el partido tendría que contar ahora un incumplimiento y no una gloria. Una prueba: Si no está Carla Antonelli como Coordinadora del Área Transexual del PSOE, el PSOE no podrá realizar una política transexual y su política gaylésbica verá serias fisuras. ¿Quién se atreverá a ocupar el puesto de Coordinadora del Área Transexual del PSOE en el lugar de Carla Antonelli? ¿Quién lo haría sin recibir inmediatamente el ninguneo más absoluto por parte de los y las transexuales? ¿Se atrevería el PSOE a sufrir una erosión constante, estructural, de su política de minorías sexuales en este punto, porque consideraríamos las y los transexuales que también el PSOE nos menosprecia al menospreciar a Carla y que habríamos sacado nuestra Ley adelante contra él y no con él? Es la inteligencia política la que debe resolver este dilema. Yo voy a llamar siempre Ley Antonelli a nuestra Ley. Responde a la verdad histórica, Carla se levantó y la seguimos, unos después de otros, todas y todos. La Ley ha resultado de ese empuje. Si no hubiera habido ese empuje, no habría habido Ley. Por tanto, ahora, en este acto de justicia, que me siga quien entienda lo mismo. Asociaciones de transexuales en contra de prohibición hoy en Congreso de la prostitución julio-2004
Asociaciones de transexuales en contra de prohibición hoy en Congreso de la prostitución
Asociaciones-. Esto es entonces algo tan serio como un medio de vida y no se puede consentir que análisis moralistas, subjetivos y no unánimes, lo pongan en peligro, tanto por lo que tiene de única fuente de ingresos accesible, como por lo que tiene de medio para la liberación personal. Consideramos legítimo cualquier debate sobre esta cuestión, pero a condición de que no se olvide que los hechos actuales son ésos, y que tienen que ver con la forma de ganarse la vida y la libertad de nuestras compañeras. El día 17 de abril de 2007, el Congreso de los Diputados va a hacer pública una petición a los medios de comunicación para que no acepten publicidad de la prostitución. En la medida en que esta petición sea atendida, pueden quedar más o menos afectadas las condiciones de la vida profesional. Pero esto es sólo un paso para llegar al propósito de un sector hoy prevalente del feminismo, que pretende la prohibición de la prostitución, enfrentándose con otro sector del mismo feminismo, hoy acallado, que pretende su regularización y racionalización. Entendemos que la práctica posible de una prohibición enlaza esta postura con las diversas represiones que históricamente se han ejercido, y que sería indigno del Partido Socialista Obrero Español caer en esa trampa. Cuando justamente acaba de reconocer nuestros derechos como personas transexuales, sería incoherente negar a muchas personas transexuales el ejercicio de su libertad y su medio de vida. Firmado: Kim Pérez Fernández-Fígares / Asociación de Identidad de Género de Andalucía - Ángel De La Granja / Coordinador de, TRANSEXUALIDAD-EUSKADI - Andrea Muñiz Celestino / Presidenta de, TRANSEXUALIDAD-EUSKADI - Andrea Begue Baraibar / Presidenta de, Transexualidad-Navarra - Olga Dominguez Gomez / Vicepresidenta de Transexualidad Navarra - Iván Garde Fernández / Ilota Ledo "Grupo de transexuales, amigos y familiares de Navarra". - Gina Serra Insua / Presidenta de ATC libertad - Joana Lopez Roldan / Vicepresidenta de ATC libertad Comunicado de Transexuales de Cataluña(ATC)Ley de identidad de Género. 2004 julio-2004 Comunicado de Transexuales de Cataluña(ATC)Ley de identidad de Género. Comunicado de Transexuales de Cataluña para petición Ley y apoyo a Carla Antonelli ATC Libertad Exige. La necesidad urgente de que el gobierno socialista cumpla su compromiso con la ley de identidad de género. Después de las apuestas sociales del gobierno tiene una asignatura pendiente la ley de identidad genero, una de las claves para que se consiga el progreso social de las personas transexuales y poner fin a la discriminación en educación y acceso a la vivienda y al mercado laboral. No es de extrañar que un 100% de las personas transexuales declaren haberse sentido discriminadas en algún momento en ámbitos diversos de su vida diaria, sobre todo en el laboral. Por eso la mayoría de las personas transexuales son trabajadoras sexuales y el numero de asalariados entre nuestro colectivo es muy inferior al resto de la población, además el 81% de los asalariados transexuales tienen contratos temporales, mientras que el porcentaje general en el mercado Español es del 31%. La mujer transexual es doblemente discriminada por ser transexual y por ser mujer. El colectivo no puede esperar más por una ley que le devuelva su dignidad. Desde ATC libertad realizamos esta movilización en apoyo y solidaridad con la justa demanda realizada por la coordinadora del área transexual partido socialista Carla Antonelli exigiendo Dignidad y derechos. Esperamos de un gobierno progresista que siga con las apuestas de las reformas sociales y que no pierda su confianza en el trabajo a realizar por las presiones de la derecha y la iglesia Católica. ATC libertad G-63438402. Ginasein@yahoo.com. Gina Serra Insua. Secretaria de la Asociación de Transexuales e Intersexuales de Catalunya Colectivo ATC Libertad de transexuales de Cataluña emiten su comunicado por LeyColectivo ATC Libertad de transexuales de Cataluña emiten su comunicado por Ley
Con la aprobación de la ley para la identidad de Género desde ATC libertad queremos expresar nuestra satisfacción y hacernos partícipes del momento histórico del colectivo transexual.
ATC libertad, Asociación de Transexuales de Cataluña, quiere hacer un reconocimiento al papel desempeñado por Carla Antonelli, Rosa Maria Bonás, Isaura Navarro, Yolanda Alvarez, Juana Ramos, Jorge Martín, Roger Samell,J aume d'Urgell, Jose Mantero, Carla Represa, Carlos Amigo, Kim Perez de Identidad de Género de Andalucía, Andrea Muñiz de Transexualidad Euskadi, Ilota ledo de Navarra, Transexualidad Navarra, Apertura Tenerife, Así Somos de Valladolid, que forman la plataforma de Colectivos independientes, Comissio Unitaria 28 Juny Barcelona, a las personas y colectivos que se han adherido a nuestras reivindicaciones, A los sindicatos UGT, CCOO, IDFO , Xavier Verdaguer, Jordi Rallo, Eugeni Villalbi (ERC), Jordi Casas ( ICV-EUA), Marius Tarraga (Programa per al colectivo Gai, Lesbia i Transexual), Ricard Castro ( PSC), Carmen Monzón y Pedro Zerolo (PSOE); Pilar VAlluguera (Consell Municipal de Gais,Lesbianas y Homes i Dones Transsexuals de Barcelona ) ,Sonia Perez ( El Punt), Carmen Conesa ( El Periódico) y a todos los medios de comunicación que hacen posible la visibilidad de nuestro colectivo asi mismo de los profesionales que trabajan para nuestro colectivo para que nuestros objetivos sean una realidad.(Profesionales médicos del Clinic), Conselleria de Salut de Catalunya y personal que trabaja por nuestro colectivo a estudiantes y personas que apoyan nuestra lucha. etc....
Esta ley es el primer paso para resolver la discriminación que sufre el colectivo Transexual tanto en el aspecto laboral como social.
Celebramos que Haya prevalecido el respeto por los derechos de nuestro colectivo y felicitamos al Gobierno por su decisión tras años de lucha por los derechos del colectivo transexual.
Desde ATC consideramos que en una valoración global después de tantos años de lucha por nuestros derechos es positiva, pero vamos a seguir trabajando para los derechos de menores y personas transexuales emigrantes que creemos que por miedo no se favorece su integración), asi como por impulsar planes de inserción laboral.
Esta ley es el fundamento de la construcción de los derechos para las personas transexuales y Esperamos que podamos trabajar mucho más por los derechos de las personas y no por interés económico de algunas colectivos esperamos que partidos como PP y colectivos religiosos tomen el ejemplo del Gobierno y los partidos que luchan por los derechos de las personas y no por las instituciones sectarias.
Gina Serra (presidenta) y Joana Lopez (secretaria) y los activistas de ATC Libertad
Asociación de Transexuales, intersexuales y Transgéneros de Catalunya). Una empresa alemana despide a una transexualDespués de enterarse de su cambi de géneroUna empresa alemana despide a una transexualUGT de Catalunya denuncia la discriminación que todavía sufren las personas transexuales, sobre todo en el mundo laboral, hecho que dificulta todavía más su integración social. Un ejemplo es el de Matthias Schulze, ingeniera industrial de una multinacional alemana con sede a nuestro país, que fue despedida cuando comunicó a su empresa que se reasignaría sexualmente como mujer.
El caso ha sido asesorado por el Gabinete Jurídico y la Secretaría de Políticas de Igualdad de la UGT de Catalunya. Matthias Shulze ha estado trabajando un año y dos meses, con contrato indefinido, a la empresa Tüv Rheinland Group, que ofrece servicios de inspección, control, auditoria técnica y certificación. Matthias es ingeniero industrial y ocupaba el lugar de director del Departamento de Certificación de Productos y Calidad, con tres personas a su cargo. En mayo de este año, Matthias comunicó a la dirección de la empresa que iniciaba el proceso por convertirse en mujer y pidió que, tal y como se hace a otros países europeos y a los Estados Unidos, se comunicara formalmente al resto de trabajadores y de trabajadoras que a partir de aquel momento pasaba a ser Sarah Schulze.La dirección de Tüv Rheinland se negó a informar oficialmente el resto de la plantilla de la nueva situación personal de Sarah y, además, se le comunicó que a partir de aquel momento sería sustituida en el cargo por otro compañero porque ella ya no podía tener relación con los clientes de la empresa. Cuatro meses después, el septiembre, Tüv Rheinland despidió Sarah de manera disciplinaria. De repente, y sin haber tenido ninguna sanción anterior, Sarah perdió su trabajo, acusada de maltratar sus compañeros y compañeras, de tener problemas en el trato con los clientes, de haber descuidado la formación de los trabajadores a su cargo y de qué el nivel de facturación de su departamento había bajado.
Delante de todas estas acusaciones falsas, Sarah Schulze decidió denunciar la empresa a través del Gabinete Jurídico de la UGT de Catalunya por discriminación transfóbica, puesto que aunque se hubiera convertido en una mujer continuaba siendo la misma persona con la misma formación, experiencia y capacidades por ejercer el cargo que vendía desarrollando desde hacía más de un año. El lunes, antes de que el caso entrara a juicio, Tüv Rheinland decidió indemnizar Sarah con una cuantía económica por encima del máximo legal por despido improcedente.
Todo y la indemnización y el reconocimiento por parte de la empresa de la improcedencia del despido, esto no soluciona el agravio personal y social que supone para esta persona el hecho de perder el trabajo en pleno proceso de cambio de identidad. Desde la UGT de Catalunya, y también la Asociación de Transsexuals de Catalunya (ATC-Libertad), con la cual colaboran habitualmente en este ámbito, vuelven a denunciar y hacer público este caso como un ejemplo de la discriminación laboral que sufren las personas transexuales a nuestro país, aun cuando pocas veces salga a la luz.
Y también volvemos poner de relieve las dificultades de estas personas por encontrar trabajo y por mantenerla, así como la importancia de tener trabajo durante el proceso de cambio de identidad y o/de sexo. Desde el nuestro sindicato abogan por continuar trabajando en las actitudes transfóbicas y la vulneración de los derechos de estas personas, y consideramos que la mejor manera es desde la unión y el asociacionismo, así como denunciando estas situaciones por hacerlas visibles. Una sociedad cohesionada es aquella que acepta la diversidad de las personas y que defiende la igualdad de derechos de todo el mundo
no a la discriminación laboral a traves de la linea telefonicaImpulsaremos la igualdad de oportunidades y trataremos a todas las personas de manera justa e imparcial, sin prejuicios asociados a la raza, color, nacionalidad, origen étnico, religión, género, orientación sexual, estado civil, edad, discapacidad o responsabilidades familiares.
91 395 60 41 Telyco a traves de la linea telefonica
Discrimina de una oferta de trabajo a una persona transexual por su voz.
Una Mujer transexual ha sido discriminada Por Telyco a causa de su voz. La llamaron para concertar una entrevista, pero la empleada de esta empresa colgó el teléfono a suponer la transexualidad de la candidata.
La candidata llamó muchas veces a Telyco, pero al parecer nadie se dignó a coger el teléfono. Desde ATC Libertad nos hemos intentado poner en contacto con ésta empresa, pero nadie ha querido dar la cara.
que no te cierren la puerta en la cara discriminar es incostitucional
reconocimento honorifico a Carla Antonelli.ATC libertad (asociación de Transexuales, intersexuales de Catalunya).
Quiere hacer un reconocimiento Honorífico después de la renuncia de su cargo de Coordinadora Área Transexual del Grupo GTLB-PSOE. A Carla Antonelli por su valiosa labor en defensa de los derechos de las personas transexuales.
Creemos que el gobierno de Zapatero y su área social GLTB Tienen que quitarse el miedo al que dirán.
Nuestra sociedad ha sido durante muchos años fruto de la opinión de unos pocos que imponían las normas y las modas, las cuales eran seguidas por el resto de la población. En toda sociedad se va evolucionando y lo que hoy parece una aberración, mañana se convierte en algo valorado y moderno. Todos hemos sido participes de estos cambios, que, por otro lado son necesarios para la evolución. El problema aparece cuando alguien decide saltarse las norma estipuladas de antemano y cambia la forma de hacer las cosas, por supuesto estará en el punto de mira de su círculo social y será criticado y recriminado por su actitud poco apropiada. El círculo social y familiar en el que crecemos es el que nos va a dar las pautas a seguir y no son las mismas para todos, cada familia tendrá unos límites entre lo que se puede hacer y lo que no. Unos padres muy rígidos y muy exigentes, llenos de normas y de prejuicios, inculcarán a sus hijos la necesidad de hacer las cosas “como deben hacerse” sin pararse a valorar si esa forma está dentro de lo que ellos quieren hacer, se sigue la norma y punto. Todos necesitamos la aprobación de los demás para sentirnos valorados y apreciados, el problema va a surgir cuando el deseo de obtener la aprobación de una persona se convierte en una necesidad que no podemos abandonar. Cambios de opinión bruscos ante una respuesta negativa de otra persona, terminación de tareas por el requerimientos de otras personas, conductas realizadas por que otros lo consideran apropiado son algunas de las cosas que pueden hacernos caer en la frustración y la angustia, llevados por el afán de ser queridos en nuestro grupo, seguimos las instrucciones al pie de la letra, dejando de lado nuestra propias necesidades, no estaremos satisfechos, puesto que siempre intentamos agradar a otros y no a nosotros mismos.
Manifestamos que el PSOE y el grupo del área GLTB tiene que aprender a vivir con la crítica.
Por otro lado y muy unido a esto está el hecho de que no podrás estar en acuerdo con todo el mundo, es algo literalmente imposible, con lo cuál, acéptalo y piensa cuando haya un desacuerdo que ésta es una de las personas que existen en el mundo que no están de acuerdo con tu opinión y nada más. Si das opción a la crítica y la aceptas como algo normal en la vida, te resultará más fácil sobrellevarla cuando aparezca. Cada comentario o crítica valóralo como tal, acéptalo si crees que tiene razón o deséchalo sin más, no puedes hacer un drama cada vez que alguien no acepte algo de ti, es algo normal y tendrás que aprender a vivir con ello, como hacemos el resto de la humanidad. Aprende a vivir con la crítica. Con conocidos y amigos pon en tela de juicio ciertos temas que sabes que no opinan como tú, valora todas las posibilidades y discute con ellos, así te habituarás poco a poco y no lo valorarás como algo tan negativo, piensa que la crítica proviene de la otra persona y que nada tiene que ver contigo, él opina así y está en su derecho, pero no por ello vas a cambiar tu ideal. Lo principal será dejar de hacer un drama, con lo cuál cuando seas criticado acéptalo y punto, no analices el por qué si o por qué no, no es tu problema, es el otro el que no está de acuerdo.
Siempre es más fácil cambiar de opinión y ceder, o dar la razón a una cuestión que nos desagrada, que enfrentarse a la desaprobación y el rechazo. El problema de este miedo a parte de la frustración que se provoca en la persona cada vez que no realiza una actividad placentera por culpa de otros, es la falta de personalidad que ocasiona. La persona con miedo al que dirán hace por adaptarse a cada situación sin tener en cuenta si desea hacerlo o no. Se convierte en una víctima, hace cosas que no quiere hacer con tal de agradar, cae bien a todo el mundo, todos piensan en lo agradable que es y en lo bien que se porta con ellos, lo que realmente está haciendo es adaptarse a cada situación para siempre estar bien y no crear polémica, preferirá callar y dar la razón antes que dar su opinión y generar conflicto. Debajo de este tipo de personas existe una baja autoestima y una falta de confianza en sus opiniones, probablemente fomentada por una educación rígida llena de normas en la que no se podía decidir por uno mismo y donde todas las acciones eran valoradas en base a la opinión de los progenitores, conseguir la aprobación de la otra persona dándole la razón
Una persona que ha aprendido a que sus opiniones nunca se tienen en cuenta y a que la de su padre o madre siempre es la correcta, en su vida adulta tendrá dificultades a la hora de decidir o de imponer su propio criterio ante la solución a un problema o ante una discusión, preferirá conseguir la aprobación de la otra persona dándole la razón antes que discutir y que pueda ser criticada. Lo primero que deberemos hacer para conseguir superar el problema será concienciarnos de que nuestras opiniones son tan válidas como las de los demás. Como opiniones, no son buenas ni malas, cada uno tiene la suya y no por eso es mejor o peor que la del otro. Por supuesto, cada uno creemos que la nuestra siempre es la adecuada, ¿por qué no empiezas a creerlo tu también?
1 primera denuncia a un sindicato por transfobia sindical
Barcelona Gina Serra trabajadora de Euroresindencias sanitas y presidenta ATC libertad (asociación de transexuales e intersexuales de Catalunya ) denuncia a CCOO por transfobia laboral por su condición de mujer transexual La Trabajadora de la residencia a pesar de que su DNI no corresponda a su identidad actual no tiene ningún problema con la empresa y en su contrato de trabajo y en sus nóminas se le reconoce su identidad actual. Cuando se forma la mesa electoral se conoce la situación de documentación de la trabajadora y no hay problema alguno. El Día de la votación cuando la trabajadora presenta su DNI en la mesa electoral de la empresa miembros de la representación de CC.OO ponen en entredicho la identidad de la trabajadora después de un cruce de palabras y amenazas entre la representación de CC.OO y la trabajadora y sin que la mesa se pronuncie sobre la identidad de la trabajadora, ésta puede ejercer finalmente su derecho a votar.
Al final de las votaciones y en el recuento de votos la representación de CCOO vuelve a discriminar a la mujer transexual en el recuento de votos por sexo y la trabajadora es considerada como hombre por parte de la representación de CCOO.
Desde ATC libertad, consideramos que un sindicato, que dice luchar por los derechos de las personas transexuales y el colectivo GLTB, no puede discriminar en los derechos laborales a una trabajadora, igual luchamos para que el recuento de votos en hombres y mujeres no se produzca en el ámbito laboral porque son el reflejo de las desigualdades laborales entre un sexo y otro.
Gina Serra se ha reincorporado a su puesto de trabajo.
La juez obliga a un geriátrico a readmitir a una empleada transexual por considerar su despido discriminatorioLa juez obliga a un geriátrico a readmitir a una empleada transexual por considerar su despido discriminatorioDavid Martínez | 12:42 - 30/03/2007L La sentencia condena a Euroresidencias a readmitir de manera "inmediata" a Gina Serra y a abonarle los salarios que no ha percibido desde su despido el pasado 26 de enero y hasta que se produzca la readmisión, a razón de 33,71 euros al día, porque no ha acreditado "que la decisión del despido se haya adoptado por motivos estrictamente laborales". En ese sentido, la sentencia considera que Euroresidencias comunicó el despido a la trabajadora "tan sólo nueve días" después de empezar a trabajar como auxiliar, un "escaso" espacio de tiempo durante el que, "por su brevedad, resulta difícil que se haya podido valorar a la demandante en su puesto de trabajo".
Un "hecho histórico"
Gina Serra ha asegurado que está "contenta" con el fallo, sobre todo porque es un "hecho histórico", ya que no hay precedentes judiciales sobre discriminación por transexualidad en España. Serra, que es presidenta de la Asociación de Transexuales de Catalunya, ha señalado que espera que la sentencia sirva "para que más gente se atreva a denunciar". Serra ha reconocido que "puede que a la larga salga perjudicada", ya que la empresa podría recurrir la sentencia, pero ha mostrado su esperanza de que "mucha gente se beneficie, no sólo transexuales, sino inmigrantes o gente que no se atreve a denunciar casos parecidos". Dice sentir "un poco de temor" ante la posibilidad de reincorporarse a la empresa de la que fue despedida, pero asegura que pondrá "todo" de su parte para "olvidar este paso y empezar de nuevo". "Estoy dispuesta a tender la mano y espero que ellos también", ha asegurado.
Trabajando sin contrato
Gina Serra empezó a trabajar en la empresa geriátrica Euroresidencias, el 17 de enero de este año y fue despedida el 26 del mismo mes, a través de una carta en la que se le comunicaba que no había superado el periodo de prueba. Unos días después, la empresa remitió un burofax a Serra en el que reconocía que el despido había sido improcedente porque durante los siete días que trabajó en la empresa no había firmado ningún contrato de trabajo, por lo que tampoco podía despedirla alegando un supuesto periodo de prueba. En el acto de conciliación posterior y previo al juicio, sin embargo, los empresarios se negaron a aceptar la nulidad del despido, que implicaba la readmisión de Serra en su puesto de trabajo, ya que alegaban que el despido no se debía a su condición de transexual, sino a su trato "brusco" con los ancianos La empresa asegura que despidió a una transexual porque «no trabajaba bien»La empresa asegura que despidió a una transexual porque «no trabajaba bien»
20-3-2007 02:54:52
M. J. F. BARCELONA. Los representantes de la empresa Euroresidencias, que gestiona varios geriátricos en España, justificaron ayer el despido de una trabajadora transexual en que «no hacía bien su trabajo» y era «impermeable» a los consejos que se le daban. Aseguraron que la decisión nada tuvo que ver con la condición sexual de la empleada, que conocían desde el principio y que la abogada de Euroresidencias, Ana Gárriz, calificó de «anecdótica». En el Juzgado Social 18 de Barcelona se celebró el primer juicio en España por presunta discriminación laboral por transexualidad, en la persona de Gina Serra, de 47 años. Gina comenzó a trabajar el 17 de enero pasado en un geriátrico barcelonés, asignada al turno de noche y con un contrato de tres meses, uno de ellos en periodo de prueba. El 30 de enero se le notificó la rescisión por no haber superado la prueba, cuando Gina ni siquiera había firmado el contrato. La abogada de Euroresidencias reconoció que fue «un error administrativo» y aseguró que es política del grupo firmar el contrato «en los tres o cuatro primeros días». Por ello, en el acto de conciliación previo al juicio, la empresa aceptó la improcedencia del despido e indemnizó a la afectada con 1.200 euros. Piden despido nulo Sin embargo, Josep Millán, abogado de Gina Serra, reclamó ayer que el despido se declare nulo al entender que Euroresidencias la echó por ser transexual, y pidió que sea readmitida. El defensor adujo varias circunstancias que, a su juicio, demuestran que hubo discriminación; entre otras cosas, que Gina no dispusiera de taquilla, que no se le hubiera dado uniforme como al resto, y que tuviera que cambiarse en los lavabos en vez de en el vestuario. Las cuatro personas de la empresa que declararon en el juicio negaron estos hechos y aaseguraron que otras empleadas también tardan en tener taquilla y uniforme. En cuanto al lugar donde cambiarse de ropa, la supervisora Begoña C. negó haber obligado a Gina Serra a hacerlo en los lavabos. Las empleadas indicaron que conocían desde el primer momento que su compañera era transexual porque aunque ella se presentó y firmaba como Gina, en su documento de identidad y en otros figuraba su nombre masculino. Una de las declarantes juró por sus hijos, a preguntas del defensor, no haber usado jamás la expresión «maricón de mierda» para referirse a su compañera. Para corroborar que no hubo discriminación con Gina por su transexualidad, otra empleada dijo que en la empresa «hay relaciones homosexuales» y Euroresidencias lo sabe. Persona «brusca» Según estas trabajadoras, había quejas de las dos compañeras de Gina Serra en el turno de noche porque ésta «no hacía su trabajo» y era una persona «brusca» que, por su fuerza física, había llegado a hacer daño a algún anciano al moverlo. Según la empresa, algunos internos se quejaron y una de las trabajadoras de la noche se despidió de manera voluntaria porque «Gina no sabía hacer su trabajo, y entonces ella tenía que hacer el de las dos». La empresa reconoció, sin embargo, que no existió ni una sola queja por escrito. Cuando una de las empleadas manifestó que se necesita «más o menos una semana» para adquirir una mínima experiencia en el trabajo de cuidar a los ancianos, el abogado de Gina Serra resaltó que ésta, por cómo están montados los turnos laborales, trabajó tan sólo cinco días. Una transexual lleva a juicio a una empresa por discriminación16/3/2007 COLECTIVOS
Una transexual lleva a juicio a una empresa por discriminación
XABIER BARRENA
BARCELONA La historia de Gina Serra tiene algo de déjà vu. Una persona con una vida profesional plena y que, de repente, sea por un embarazo, por declarar su orientación sexual o, como en el caso de Serra, por hacer visible su transexualidad, vive un rosario de discriminaciones. La última, la más flagrante. Estado de derechoEstado de Derecho¡Cuánto se llenan la boca los políticos proclamando nuestro maravilloso "Estado de Derecho"! Ellos nos lo velan sin descanso con generosa entrega. Y es que cuando los españoles fuimos ungidos por la Divina Democracia, el Espíritu Santo de la Libertad nos coronó el cráneo con un halo aureolado o soga sagrada, consagrándonos como perfectos Apóstoles de la Solidaridad, los Derechos Humanos y tantas otras peripuestas virtudes revolucionarias. Será por eso que se nos ha dibujado en la cara esta sonrisa tonta de felicidad, como la que ya venían luciendo tiempo atrás nuestros hermanos europeos y norteamericanos... Filántropos rematados, es lo que somos.
Pero, a todo esto... ¿qué narices es un "Estado de Derecho"? Pues simple y llanamente cualquier Estado, pues hace milenios que no existe ninguno que carezca de Ley oral o escrita. Y es que "Estado de Derecho" significa tan poco como eso: Estado cuyos súbditos -perdón, quería decir "ciudadanos"- están subordinados -perdón, quería decir "protegidos"- por un código de leyes cuya inobservancia puede acarrear distintos grados punitivos, previos trámites y según delito. La España de Franco, la Alemania de Hitler, la Rusia de Stalin, la Valaquia de Drácula, la Roma de Nerón, la Babilonia de Hammurabi y cualquier otro Estado cristiano o satánico de la Geografía e Historia humanas, fueron también y con "todas las de la Ley" perfectísimos "Estados de Derecho" Por muy armoniosa que suene la enunciación de la frase, "vivir en un Estado de Derecho" no es garantía de nada salvo de que el Estado está lo suficientemente bien organizado como para aplicar la Ley si es menester. Cuando nuestros políticos nos sermonean o intentan seducir con su "Estado de Derecho", juegan con la ventaja de que a los profanos tal cosa nos puede sonar a algo así como a "igualdad garantizada ante la Ley". Pero, como siempre, los sofismas teóricos se convierten en humo una vez trascienden sus mundos etéreos y alcanzan nuestra dimensión, donde impera la práctica: no existe igualdad jurídica real en ningún lugar donde los trámites de la Justicia tengan un precio regulado en moneda corriente, salvo que todos los lugareños compartan una misma o parecida capacidad adquisitiva -lo cual, se convendrá conmigo, ni es el caso de España ni el de ninguno de nuestros humanísimos aliados "democráticos"-... Y si no que se lo pregunten a cualquier ciudadano medio que, por ejemplo, haya considerado que un organismo administrativo ha vulnerado alguno de sus derechos constitucionales: a ver quién es el guapo que se pone heroico y se presenta ante el Tribunal Constitucional sin dejarse el ojo derecho de la cara en el despacho de un abogado o asesor, el izquierdo en las arcas del Estado para satisfacer los trámites administrativos, el tercer ojo en la consulta del terapeuta que le saque las piedras que le van a salir en el riñón con las angustias del proceso y la indefinida espera, y el del culo en la cola del paro (pues para poder dedicar al asunto el tiempo y dedicación necesarios habrá tenido que dejar su trabajo)... Y todo ello sin garantía de un fallo a favor -faltaría más en un Estado de Derecho-. ¿Ya se lo habéis preguntado al ciudadano medio? Bien, pues ahora preguntádselo a otro tipo de ciudadano... Qué se yo, al editor de un gran periódico de tirada nacional, al presidente de una supercompañía energética o telefónica, al de una usurería de Santander o de Bilbao-Vizcaya... No sé, a un príncipe leticio, al secretario general de un importante partido político, al alto cargo de una sociedad generosa de autores, a un arquitecto narcotraficante, al ex-presidente de un equipo de fútbol muchicampeón, a un tenista hispano-andorrano, a una duquesa de albos rizos que tenga un vástago torero o a un torero que tenga una madre duquesa de albos rizos... ¿Me preguntaba antes quién iba a ser el guapo? Sí, aunque no sé para qué desperdicio tantas líneas ilustrando nuestra verdadera y práctica "igualdad ante la Ley": cualquier hijo de vecino sabe que sus posibilidades de encontrar justicia en un tribunal son directamente proporcionales a lo bien pagado que esté su abogado, salvo que tenga un primo periodista que lleve su caso a la televisión para que se debata en una tertulia de la tarde. Así pues, permítaseme que en lo que al tema respecta considere que los súbditos -perdón, quería decir "ciudadanos"- de los países "democráticos" podemos encontrarnos en cuatro grados distintos de "Estado de Derecho": en "Estado de Bendita Inocencia", en "Estado de Juicio Abducido", en "Estado de Jodida Resignación" o en "Estado de Cinismo Hipócrita"... Y de ahí no me saca ni la Zeta del Zorro. Por Antonio Martínez Jover a las 06:57
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|